
- El responsable municipal presenta en el Ágora Luis Toca un modelo público de préstamo de objetos que apuesta por la economía circular, el ahorro y la comunidad
26 de marzo de 2026.- El Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca ha acogido en Santander la charla “Construir desde lo cotidiano. La objetoteca como herramienta práctica”, impartida por Israel Ruiz Salmón, quien ha expuesto este servicio pionero como una alternativa real al modelo de consumo individual.
Ingeniero químico y doctor en Ciencias de la Ingeniería y la Tecnología, Ruiz compagina su labor institucional con la académica como profesor en la Universidad de Deusto. Además, es coordinador de Izquierda Unida en Cantabria y, en el ámbito municipal, ejerce como primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Riotuerto, donde gestiona áreas como Hacienda, Medio Ambiente, Movilidad o Participación, impulsando políticas vinculadas a la sostenibilidad y la economía circular.
Durante su intervención, partió de ejemplos cotidianos para explicar la necesidad del proyecto. “Un taladro se utiliza, de media, siete minutos en toda su vida útil”, señaló. “¿Tiene sentido que todos tengamos uno guardado en casa?”, planteó, extendiendo esta lógica a otros objetos de uso puntual como muletas, escaleras o carritos de bebé.
En este contexto, definió la objetoteca como un servicio público de préstamo. “Igual que una biblioteca presta libros, una objetoteca presta objetos”, explicó. “Es una herramienta municipal que permite acceder a utensilios sin necesidad de comprarlos, fomentando la economía circular y facilitando el acceso a bienes necesarios”.
El modelo, desarrollado en el municipio cántabro de Riotuerto, se apoya en tres pilares fundamentales. “Buscamos un impacto ambiental, reduciendo la producción innecesaria; económico, ayudando a ahorrar dinero; y social, creando redes de apoyo mutuo”, indicó.
Ruiz subrayó además el carácter pionero de la iniciativa. “Somos un municipio pequeño y tenemos el primer reglamento de una objetoteca publicado en un boletín oficial en España”, afirmó, defendiendo que “desde lo local también se puede innovar”.
Uno de los aspectos clave es su gestión pública directa. “Es un servicio de titularidad municipal, sin intermediarios”, explicó. “La administración más cercana es la que responde a las necesidades del día a día”.
El acceso es gratuito, aunque basado en la corresponsabilidad. “No hay coste para evitar barreras, pero sí compromiso en el uso”, señaló. “Si algo se rompe por mal uso, se repone; si es por desgaste, lo asume el servicio”. Según destacó, la implicación vecinal está siendo alta: “La gente cuida los objetos porque entiende que son de todos”.
Más allá del préstamo, Ruiz defendió la objetoteca como una herramienta de transformación social. “Esto es política en vena”, afirmó. “Es apostar por lo común frente al individualismo”.
En esta línea, destacó la creación de espacios de aprendizaje compartido. “Hemos impulsado talleres donde los propios vecinos enseñan a otros”, explicó. “Desde arreglar un enchufe hasta reciclar ropa. Es poner en valor el conocimiento colectivo”.
El servicio también incorpora un enfoque de cuidados. “Prestamos sillas de ruedas, andadores o sillas de coche para bebés”, indicó. “Son objetos caros que muchas familias necesitan solo durante un tiempo, y que ahora el Ayuntamiento garantiza como un derecho básico”.
Por último, Ruiz mencionó otras medidas complementarias impulsadas en el municipio. “Hemos facilitado el uso de plazas libres en el autobús escolar para mejorar la movilidad”, explicó. “Se trata de aprovechar recursos que ya existen para mejorar la vida cotidiana”.
La experiencia de Riotuerto se presenta así como un ejemplo de economía circular aplicada, donde la sostenibilidad se traduce en soluciones concretas que reducen el gasto, evitan el consumo innecesario y refuerzan la cohesión social.