4 de marzo de 2026.- El Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca ha acogido en Santander una mesa redonda centrada en la desigualdad de género en la industria musical, una realidad que se repite año tras año en los festivales de todo el país. Aunque cambian estilos, públicos y formatos, persiste una constante: la escasa presencia de mujeres en los carteles, así como en los equipos técnicos, la producción y los espacios de decisión.

Diversos estudios europeos sitúan por debajo del 18% la presencia de artistas mujeres o proyectos liderados por ellas en festivales, una brecha que se agrava en los puestos directivos. En este contexto, el encuentro —enmarcado en el Verduleras Fest— ha reunido a voces del sector para analizar las causas estructurales de esta desigualdad y su impacto en el ecosistema cultural.

Entre las participantes, la música Celia Bex ha puesto nombre a algunas de las dinámicas más extendidas dentro de la industria. “Llevo viendo esto toda mi vida profesional”, afirmó. “A veces parece que los programadores ponen a una mujer en el cartel solo por ‘vergüenza’ o para cumplir la foto”, señaló, denunciando prácticas de “tokenismo” que no implican una representación real. “He visto casos de grupos con nombre de mujer que en realidad están formados solo por hombres; el promotor los mete pensando que así limpia su imagen, pero la realidad sigue siendo la misma”.

Bex también abordó el impacto del edadismo en la carrera de las mujeres artistas. “En la música hay un techo de cristal vinculado a la edad que es brutal”, explicó. “Un hombre de 35 o 40 años es una joven promesa o un artista consolidado, pero a una mujer de esa edad se le dice que se le ha pasado el arroz”, afirmó. “La industria exige juventud constante, y eso expulsa a muchas compañeras que no ven un futuro sostenible”.

Otra de las cuestiones señaladas fue el trato desigual en el ámbito técnico. “Me ha pasado en festivales ante miles de personas: te dan el equipo y te explican cómo se enciende”, relató. “Hay un paternalismo constante donde se asume que no sabes hacer tu trabajo por ser mujer”, añadió, denunciando una actitud que, según explicó, sigue presente incluso en profesionales con años de experiencia.

En cuanto a los géneros musicales, Bex subrayó que algunos espacios siguen siendo especialmente masculinizados. “El indie o el rock funcionan como clubes de chicos”, afirmó. “Muchas mujeres acaban siendo solistas no siempre por elección, sino porque es más viable que sostener una banda en estas condiciones”, explicó, señalando las dificultades económicas y logísticas.

La artista también reflexionó sobre la presión estética dentro de la industria. “En el pop la imagen es una exigencia constante, mientras que en el rock hay algo más de margen”, apuntó. “Cada mujer debería poder decidir cómo mostrarse, pero el problema es cuando esa decisión viene condicionada por la industria”.

Finalmente, Bex reivindicó la autogestión como herramienta de resistencia. “Muchas de nosotras somos ‘mujeres orquesta’”, explicó. “Hacemos de todo: componemos, producimos, gestionamos redes… Es agotador, pero es la forma de mantener nuestra libertad y no depender de estructuras que no nos representan”.

La mesa se enmarca en la cuarta edición del Verduleras Fest, que se celebrará el 14 de marzo en la Plaza de La Llama de Torrelavega, y que apuesta por un modelo cultural abierto, gratuito y centrado en la igualdad, la diversidad y la visibilización del talento femenino como motor de transformación social.

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